El papel aluminio puede ayudarte a eliminar el óxido de forma rápida y sencilla. Solo necesitas hacer una bolita, humedecerla con agua o vinagre y frotar la superficie oxidada. El aluminio actúa como un abrasivo suave y, gracias a una reacción química, ayuda a desprender el óxido dejando el metal más limpio y brillante, casi como un pulido. Es ideal para restaurar piezas metálicas con óxido superficial y darles nueva vida sin complicaciones.
¡Por centímetros! Aficionada casi es atropellada en el Dakar 2026