El caso del pequeño Arshid, un bebé de apenas 18 meses, ha generado indignación internacional luego de que las autoridades arrestaran a su madre, Akhila, creadora de contenido en redes sociales, y a su pareja, Ashkar, bajo cargos relacionados con el presunto asesinato del menor.
De acuerdo con la investigación, semanas antes de la tragedia, Akhila compartió videos en plataformas digitales donde aparecía junto al niño promocionando contenido y sorteos. Usuarios comenzaron a cuestionar las condiciones físicas del menor, quien aparecía con ambos brazos enyesados. Según los comentarios difundidos en redes, la influencer aseguró que las lesiones se debían a una supuesta caída de bicicleta.
Las indagatorias dieron un giro cuando autoridades obtuvieron grabaciones de cámaras de seguridad que, presuntamente, documentaban un patrón de violencia infantil dentro del hogar. Según los reportes, las imágenes muestran agresiones físicas constantes contra el bebé, evidencia que habría sido fundamental para descartar una muerte accidental.
Los hechos ocurrieron el 29 de mayo en Panavoor. La investigación señala que el menor sufrió una grave lesión en la cabeza y posteriormente presentó vómito con sangre, pérdida de conocimiento y una presunta hemorragia cerebral.
Médicos forenses también reportaron múltiples lesiones antiguas y recientes en el cuerpo del niño. Mientras continúan las investigaciones, el caso ha reavivado el debate sobre la exposición de menores en redes sociales, la violencia contra la infancia y la responsabilidad de quienes monetizan contenido familiar en internet.