No es casualidad: tu cerebro aprovecha la noche para procesar experiencias laborales, liberar tensiones y hasta repasar aprendizajes del pasado.
Los expertos aseguran que estos sueños pueden revelar conflictos internos, ayudarte a manejar el estrés y, con práctica, incluso convertirse en una herramienta para tu crecimiento personal.
VOZ EN OFF: ALEJANDRA DOMÍNGUEZ
EDICIÓN: ALÍ GARCÍA