El grupo se encontraba cerca del cráter cuando el volcán comenzó a expulsar gases y material incandescente. La situación obligó a una evacuación inmediata para evitar una tragedia.
La situación abrió debate sobre la seguridad en excursiones, la responsabilidad de las agencias turísticas y la necesidad de protocolos más estrictos en zonas de riesgo volcánico.
El escape de los excursionistas en Guatemala nos recuerda que la naturaleza no avisa. La prevención y el respeto a los volcanes son esenciales para proteger la vida.
La Ruta de los Volcanes: la aventura más explosiva de Morelos