Desde entonces, la entidad enfrenta una narcoguerra que ya supera los dos años. Se esperaba que el capo revelara nexos políticos, pero sus declaraciones se limitaron a señalar que fue citado a una reunión con el gobernador Rubén Rocha Moya, donde asesinaron a Héctor Melesio Cuén.
Pese a la gravedad de lo dicho, no ha pasado nada: la violencia sigue y los actores señalados permanecen sin consecuencias