Desde que pusimos un pie en esta calle nos empezamos a sentir sin energía, como que no dan ganas de hacer nada, ni siquiera de terminar la pavimentación. Así parece que piensa la autoridad de Temixco cuando llega a la calle Rosas, que la verdad ya debería llamarse “espinas”, porque pica, lastima y deja huella, sobre todo en la suspensión del carro.
Drenaje colapsado en la calle 20 de Noviembre de Temixco afecta a la vida de los habitantes