La Organización Mundial de la Salud recomienda:
- Mojar las manos con agua.
- Aplicar jabón suficiente.
- Frotar palmas, dorsos y entre los dedos.
- Limpiar uñas y pulgares con movimientos circulares.
- Enjuagar con agua corriente.
- **Secar completamente con toalla limpia o aire.”
El agua antes del jabón es esencial: ayuda a que el jabón se distribuya mejor y forme espuma, lo que facilita eliminar microorganismos.
Algunas personas creen que aplicar jabón en seco es más fuerte, pero los expertos aclaran que sin agua el jabón no activa su capacidad limpiadora. El resultado: menor eficacia.
Un gesto tan simple como lavarse las manos correctamente puede salvar vidas. Agua primero, jabón después, y siempre con técnica completa.
¿Barra, espuma o líquido? Selecciona el mejor jabón para lavar tus manos