¿Te suena raro mezclar miel con ajo? Pues Internet dice que es el dúo dinámico para sobrevivir la temporada de fríos sin caer en cama. La mezcla, que parece sacada de receta ancestral, se ha vuelto tendencia porque muchos aseguran que ayuda a reforzar defensas y aliviar la garganta.

Prepararlo es fácil: solo necesitas un frasco, dientes de ajo pelados y miel natural. Se deja reposar hasta que el ajo suelte sus jugos y listo, ya tienes tu “poción” lista para una cucharadita mañanera. ¿Funciona? Cada cuerpo es distinto, pero lo que sí es seguro es que la mezcla se ha vuelto la favorita de quienes buscan remedios caseros.